El Colegio de Administradores de Fincas de Las Palmas asistió al VI Encuentro en Canarias, que dedicó dos jornadas a la inteligencia artificial, la comunicación y la gestión emocional en el ejercicio profesional.
El Encuentro comenzó con una antorcha pasando entre generaciones y terminó con una invitación a dar el paso hacia el cambio. Entre ambos momentos, el VI Encuentro en Canarias de Administradores de Fincas convirtió La Gomera en un espacio para aprender, intercambiar experiencias y reflexionar sobre cómo mejorar el servicio a las comunidades de propietarios.
Bajo el lema «Conectando. Inteligencia artificial y emocional en la administración de fincas», las jornadas reunieron a profesionales de distintas procedencias. El Colegio de Administradores de Fincas de Las Palmas estuvo representado por su presidenta, Elena Azparren Huarte, así como de otros miembros de la Junta de Gobierno y compañeros colegiados.
Tecnología para ganar tiempo y mejorar el servicio
Las sesiones de los días 23 y 24 de octubre acercaron las aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial a la realidad de los despachos: automatizar tareas, agilizar procesos y disponer de más tiempo para atender las necesidades de las comunidades.
Estas posibilidades abren una reflexión para la profesión: cómo aprovechar la tecnología para revisar la organización del trabajo y dedicar más atención a la planificación, el asesoramiento y el seguimiento de los edificios.
La formación ocupa un lugar esencial en ese recorrido. Incorporar nuevas herramientas requiere profesionales capaces de utilizarlas con criterio, supervisar sus resultados e integrarlas en su actividad diaria.
La comunicación y la gestión emocional, parte del cambio
Junto a la transformación digital, el encuentro abordó las competencias personales necesarias para mejorar la comunicación y el manejo emocional en el trabajo.
La administración de fincas exige escuchar, explicar decisiones y acompañar a personas con necesidades y puntos de vista diferentes. Por eso, el desarrollo tecnológico debe ir acompañado de habilidades que ayuden a gestionar las relaciones con propietarios, proveedores y compañeros.
Ambas dimensiones confluyen en una misma aspiración: construir despachos más eficientes, preparados y cercanos a las comunidades que administran.
Compartir experiencias para avanzar juntos
La convivencia entre profesionales prolongó el aprendizaje más allá de las ponencias. Las conversaciones entre compañeros ofrecieron oportunidades para compartir dificultades, conocer otras formas de trabajar y estrechar vínculos entre colegios y despachos.
Ese espíritu ya estuvo presente en la inauguración, celebrada en la playa de La Cueva. La entrega simbólica de una antorcha entre representantes de distintas generaciones vinculó la experiencia acumulada con el futuro de la profesión.
Elena Azparren anima a dar el paso hacia el cambio
En su intervención de cierre, Elena Azparren invitó a los asistentes a no conformarse y a impulsar cambios en aquellos aspectos de su vida profesional o personal que deseen mejorar.
“Os animo a que pulséis ese botón y generéis ese cambio en lo que no os guste”, expresó la presidenta del Colegio de Las Palmas. Sus palabras trasladaron una invitación a afrontar el cambio sin miedo, como una oportunidad para alcanzar un mayor bienestar tanto en el trabajo como en la vida personal. Azparren cerró su intervención con un agradecimiento a los compañeros y colaboradores que hicieron posible el encuentro.
Una despedida para agradecer el esfuerzo compartido
La Cena en Blanco, celebrada en el Audillón, ofreció un último espacio de convivencia, con una comida compartida y un espectáculo.
Durante la velada, Elena Azparren entregó un regalo conmemorativo a Luis García, presidente del Colegio de Administradores de Fincas de Santa Cruz de Tenerife, en reconocimiento al esfuerzo y la dedicación volcados en la organización del encuentro.
La despedida incluyó también un agradecimiento a las empresas colaboradoras. Entre ellas se encuentran Conversia, Grupo Disa, La Caixa, Cajasiete, Grupo LAE, Globa Energy, Elyges y Comunicasa, empresas que también colaboran con el Colegio de Administradores de Fincas de Las Palmas.
El encuentro dejó un espacio de aprendizaje y relaciones profesionales sobre el que seguir trabajando: aplicar lo aprendido en los despachos y trasladar sus beneficios a la vida cotidiana de las comunidades.

