Elena Azparren Huarte destaca el valor de compartir experiencias y crear alianzas entre profesionales durante una inauguración que conectó la memoria olímpica de la isla con el futuro de la profesión
La playa de La Cueva acogió ayer la inauguración del VI Encuentro en Canarias de Administradores de Fincas con una ceremonia cargada de simbolismo. Con el monumento que recuerda el paso de la llama olímpica por La Gomera como telón de fondo, la entrega de una antorcha entre representantes institucionales y profesionales de distintas generaciones expresó el espíritu de esta cita: recoger la experiencia de quienes han abierto camino y compartirla con quienes construirán el futuro de la profesión.
La alcaldesa de San Sebastián de La Gomera, D.ª Angélica Padilla Herrera, y el vicepresidente primero del Cabildo Insular de La Gomera, D. Adasat Reyes Herrera, subieron al escenario con la antorcha y participaron en un relevo simbólico con el colegiado más longevo y la colegiada más joven. El gesto trazó un vínculo entre pasado, presente y futuro, y puso en valor la continuidad de una profesión que encuentra en la colaboración entre generaciones una de sus principales fortalezas.
Durante las intervenciones de apertura, los presidentes de los colegios de administradores de fincas de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas, Luis García González y Elena Azparren Huarte, reivindicaron la importancia de estos encuentros para fortalecer la relación entre compañeros y corporaciones colegiales.
Luis García defendió la necesidad de “seguir contribuyendo y fortaleciendo los lazos de los colegios, que son muy importantes”.
Por su parte, Elena Azparren situó el valor humano de la profesión en el centro de su intervención. La presidenta del colegio de Las Palmas destacó la oportunidad que ofrece el Encuentro para compartir conocimientos y experiencias entre profesionales de las islas y de la península, y subrayó el papel de “la inteligencia emocional, que es muchísimo más importante a veces”.
Azparren también reconoció el trabajo del equipo organizador de Tenerife, del que destacó “el cariño y organización que han puesto siempre”, y vinculó ese esfuerzo con la capacidad de generar espacios de convivencia y aprendizaje compartido.
“Estos encuentros nos recuerdan lo valioso de nuestra profesión, aunque trabajemos en diferentes sitios, lugares, al final afrontamos todos unas situaciones muy similares, una problemática bastante parecida, y compartir todo eso y crear unas alianzas en un entorno tan especial como puede ser La Gomera es un éxito ya garantizado”, afirmó.
Sus palabras dieron sentido al relevo de la antorcha: una profesión que avanza al compartir lo aprendido, reconocer los retos comunes y estrechar los vínculos entre quienes la ejercen.
Una llama que une la historia de La Gomera con el presente
La elección de la playa de La Cueva añadió una dimensión histórica a la inauguración. El 16 de septiembre de 1968, la llama olímpica llegó al puerto de San Sebastián de La Gomera a bordo de la corbeta Princesa, en su recorrido hacia los Juegos Olímpicos de México, los primeros celebrados en América Latina. Su itinerario evocaba la ruta del viaje de Cristóbal Colón y encontró en la isla una escala antes de cruzar el Atlántico.
Los relevistas llevaron entonces el fuego olímpico por la capital gomera hasta el pebetero situado junto a La Cueva. El monumento que hoy recuerda aquel acontecimiento acompañó visualmente la ceremonia de ayer y reforzó la metáfora del Encuentro: recibir un legado, mantenerlo vivo y entregarlo a quienes continuarán el camino.
Cincuenta y ocho años después, ese recuerdo sirvió de inspiración para una apertura en la que la antorcha representó la transmisión de experiencia, conocimiento y compromiso profesional.
Del relevo simbólico al intercambio de conocimiento
Tras el acto inaugural, los asistentes compartieron un cóctel entre compañeros que prolongó el espíritu de la ceremonia. La conversación y el reencuentro ofrecieron un espacio para estrechar relaciones entre profesionales de distintas procedencias y comenzar a construir las alianzas.
El Encuentro continúa hoy, viernes 23 de octubre, con su programa de ponencias, enmarcado en el lema «Conectando. Inteligencia artificial y emocional en la administración de fincas». La propuesta formativa combina las oportunidades de la transformación digital con la dimensión humana de una actividad en la que la comunicación y las relaciones interpersonales ocupan un lugar esencial.
Las sesiones abordan las aplicaciones prácticas de la inteligencia artificial en los despachos y las competencias necesarias para mejorar la comunicación y la gestión emocional en el ejercicio profesional. El objetivo es compartir herramientas y conocimientos que ayuden a afrontar los retos cotidianos de la administración de fincas, manteniendo a las personas en el centro de la actividad.

