Guía práctica para actuar ante una borrasca o temporal

La reciente borrasca Therese ha puesto en manifesto la importancia de la prevención ante fenómenos meteorológicos adversos en Canarias. Según fuentes oficiales del Gobierno de Canarias, el episodio generó un elevado número de incidencias, obligando a activar diferentes niveles de emergencia por lluvias, viento, oleaje e inundaciones, en las que se vieron afectadas especialmente Gran Canaria y Tenerife.

Ante situaciones como esta, conviene recordar que la mejor herramienta es siempre la prevención. Saber cómo actuar antes, durante y después de una alerta por borrasca, lluvias intensas o viento fuerte para ayudar a reducir riesgos, así como daños en viviendas, edificios y comunidades de propietarios.

¿Cómo prepararse antes de la alerta?

Lo primordial es mantenerse informado a través de los canales oficiales: Gobierno de Canarias, 112 y AEMET. Es recomendable revisar azoteas, desagües, bajantes, ventanas, toldos, etc. Cualquier elemento exterior que pueda desprenderse o favorecer filtraciones de agua. En este sentido, a las comunidades de propietarios les conviene comprobar el estado de zonas comunes, tales como garajes, sumideros y cuartos técnicos, especialmente si el inmueble se encuentra en zonas de riesgo por acumulación de agua.

También es aconsejable evitar dejar objetos en balcones, azoteas o patios, proteger documentación importante y tener a mano linterna, batería cargada y teléfonos de emergencia. Si hay previsión de lluvias intensas, Protección Civil advierte de la peligrosidad de aparcar en barrancos y cauces debido al rápido ascenso del agua y riesgo de arrastre de vehículos.

¿Qué hacer durante la alerta?

Durante la alerta lo recomendable es limitar al máximo los desplazamientos. Lo más prudente es permanecer en casa o en un lugar seguro. En caso de viento fuerte, el Gobierno de Canarias aconseja cerrar y asegurar puertas y ventanas, evitar transitar cerca de cornisas, muros, árboles o andamios.

Si la alerta coincide con lluvias intensas, es fundamental no cruzar zonas inundadas, ni a pie ni en vehículo. Protección Civil insiste en que muchas situaciones de peligro se producen precisamente cuando se intenta atravesar calles anegadas, túneles, barrancos o carreteras con acumulación de agua.

En cuanto a las comunidades de propietarios, durante el episodio conviene hacer un seguimiento prudente de incidencias como filtraciones, caída de elementos, cortes eléctricos, etc. Muy importante sin arriesgar la integridad física.

¿Cómo proceder después de la alerta?

Una vez finalizada la alerta, lo adecuado es revisar los daños con precaución. Antes de acceder a garajes, cuartos de contadores, ascensores o zonas que hayan podido verse afectadas por agua, hay que comprobar que no exista riesgo eléctrico o estructural. Protección Civil recomienda no tocar instalaciones eléctricas mojadas y actuar con especial prudencia en espacios inundados.

En el caso de las comunidades de propietarios, es importante documentar los daños, recopilar fotografías y comunicar cuanto antes las incidencias al seguro, a los servicios de mantenimiento o a los profesionales que correspondan. Además, conviene revisar cubiertas, fachadas, bajantes, garajes y zonas comunes para detectar desperfectos que, aunque no sean visibles en un primer momento, puedan agravarse con el paso de los días. Esta revisión posterior resulta clave para evitar problemas mayores y planificar reparaciones con rapidez. 



Ir arriba